Ocho piezas de brocado: el vídeo para aprender los movimientos fundamentales del Qigong

El autor de El Tao de la energía, J.M. Romero, explica en un vídeo dividido en ocho partes la serie de movimientos llamada «Ocho piezas de brocado». Esta serie es la más adecuada para iniciarse en una de las prácticas ancestrales de China, vinculada al taoísmo y muy diferente a la manera occidental de ejercitar el cuerpo y la mente. 

La serie sobre Qigong (Chi kung) conocida como Ocho piezas de brocado, una de las más populares históricamente, se concretó en tiempos de la dinastía Song, quien gobernó China un milenio atrás. Desde entonces, ha sido ejecutada millones de veces por gobernantes y monjes, soldados y funcionarios, agricultores y magnates, mujeres y hombres, jóvenes y viejos, sanos y enfermos.

La serie en cuestión, cuyo nombre evoca poéticamente los más delicados tejidos, por sus cadenciosos movimientos, será nuestra puerta de entrada al Qigong y a la percepción china del mundo.

J.M. Romero, autor de El Tao de la energía, realiza el primer movimiento de la serie de Qigong: «8 piezas de brocado».

En este primer contacto nos concentraremos en nuestro esqueleto, estructura básica del cuerpo humano, habitualmente desatendida en beneficio del músculo, un descuido que, a menudo, acabamos pagando en forma de dolencia crónica en la rodilla, cadera o espalda.

En contra de lo que es habitual en la práctica física occidental, en este caso primaremos la lentitud, que lleva a extremar el esfuerzo hasta el punto de la extenuación. En el Qigong lo suave es más resistente que lo rígido. El agua es más fuerte que la espalda. Lo blando vence a lo duro.

Haremos partícipe natural a la mente. En lugar de dividirnos trabajando el cuerpo por un lado y mirando la televisión por otro –lo cual no hace más que debilitarnos–, concentraremos todo nuestro ser en cada ejercicio.

Estructura correcta, ritmo natural, conjunción de cuerpo y mente; estos preceptos son los cimientos del edificio de la salud. El músculo también, pero después. Si eres capaz de perseverar un poco esta harmonía fundamental, ésta se asentará en tu interior y se proyectará en el resto de tu vida cotidiana. 

«Nada en el mundo hay más blando que el agua, 

pero nada la supera

en el combate contra lo duro.»

Tao Te Ching


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