La interpretación de las «Upanishads» según Shankara

En los capítulos de Meditar de Vicente Merlo dedicados al hinduismo, encontramos un resumen de las Upanishads según Shankara, pensador clásico indio que consolidó la doctrina Advaita Vedanta.

La interpretación no-dualista radical de las Upanishads que lleva a cabo Shankara se podría presentar de manera resumida y esquemática –más allá de las Upanishads– del siguiente modo: 

[La validez de este esquema puede verse de manera general para todo el pensamiento de este autor.]

 Pintura que representa Shankara con sus discípulos.

Pintura que representa Shankara con sus discípulos.

Las Upanishads según Shankara en 5 puntos esenciales

1. Brahman, la Realidad absoluta, inefable, inmanifiesta, es lo único verdaderamente real.

2. El mundo y su multiplicidad de cosas no son sino una «apariencia», fruto de la «Ignorancia» (avidya) humana, que nos lleva a tomar como real lo que no es sino una especie de «ilusión cósmica» (maya). El estatuto ontológico del mundo es declarado «inexplicable» (anirvacaniya), pues no es ni real ni totalmente irreal.

Esa consideración del mundo como maya –entendido como ilusión; aunque, no en sentido subjetivo– es lo que llevó a algunos pensadores a denominar a esta lectura del Vedanta no-dualista (Vedanta Advaita) «ilusionismo».

3. La pluralidad de almas o espíritus forma igualmente parte de la Ilusión y la Ignorancia. En realidad, para el iluminado, no hay más que un Espíritu (brahman) que se refleja en todas las cosas. La individualidad es un error cognitivo llamado a desaparecer con el descubrimiento de la identidad suprema.

Meditar-Vicente-Merlo

4. Ishvara, como Dios personal creador del mundo, forma parte de maya y avidya, de la Ilusión producto de la Ignorancia.

5. El camino de realización, de descubrimiento de la Verdad, no puede ser sino un acto del conocimiento, un conocimiento salvífico, liberador, una gnosis (jñana) que consiste en abandonar toda ignorancia, toda ilusión, y desvelar la única realidad (no hay dos realidades distintas, solo "el uno-sin-segundo" —ekam evadvitiyam—. Realidad eterna, fuera del espacio y el tiempo. Absoluta, pues nada hay aparte de ella. Autoluminosa (svayam-prakasha), Luz única infinita, incognoscible excepto por misma. Esta gnosis es un conocimiento por identidad: lo conocemos porque lo somos. Gnosis no hay más que brahman, para quien todo conocimiento es Autoconocimiento.

Efectivamente, en las Upanishads hallamos afirmaciones contundentes acerca de esta identidad entre atman y brahman. En la interpretación no-dualista que estamos considerando como hipótesis de trabajo para nuestra meditación, atman es el nombre que damos al fondo de nuestro ser, cuando, al comienzo del camino, creemos tener una individualidad propia inmortal.

Atman, en sánscrito, además de significar «el aliento», «la respiración», es un pronombre reflexivo, que significa «sí mismo», «uno mismo»; equivale a la noción de «yo personal», por lo que en muchas ocasiones se ha traducido y se traduce como «alma». Por otra parte, podemos decir que brahman termina significando lo Absoluto, la Realidad última, y con frecuencia se ha tradudico como «Dios».