El aprendizaje de habilidades del método MBCT para prevenir el riesgo de recaída en la depresión

La Terapia Cognitiva Basada en el Mindfulness (el método MBCT) que presenta Rebecca Crane en su nuevo libro ofrece una perspectiva concreta para tratar de prevenir los estados depresivos en personas que ya lo han sufrido. En este fragmento de su libro, la autora expone los elementos clave y las prácticas concretas que se llevan a cabo con el método MBCT y que han obtenido esperanzadores resultados.

Los mecanismos específicos con los que las personas propensas a la depresión tienden a procesar la experiencia generan una mayor vulnerabilidad a las recaídas y, una vez que se restablece la depresión, a los factores que contribuyen a mantenerla. La intención específica de la MBCT es proporcionar a los participantes medios para trabajar eficazmente con estos procesos durante los periodos de potencial recaída en la depresión. En esencia, los estados mentales relacionados con el mindfulness y la recaída son incompatibles entre sí. Las competencias desarrolladas en el curso de MBCT –que se lleva a cabo durante un periodo de remisión– están destinadas a influir particularmente en los mo‐ mentos cruciales de vulnerabilidad a la recaída. La figura 1 nos brinda una representación diagramática de este particular.

Así pues, ¿cómo interactúan las habilidades aprendidas en el curso de MBCT con un mayor riesgo de recaída en la depresión? La práctica del mindfulness y los otros elementos curriculares del programa de MBCT poseen cuatro amplios propósitos de aprendizaje en relación con los procesos que conducen a la recaída en la depresión. De ese modo, los participantes aprenden a desarrollar el potencial para:

  1. Abandonar los patrones de pensamiento rumiativo.

  2. Reconocer y ser más conscientes de los modos potenciales de procesamiento relacionados con las recaídas.

  3. Acceder a nuevas formas de relacionarse tanto con las experiencias vinculadas a la depresión como con otro tipo de experiencias.

  4. Orientarse hacia todos los aspectos de la experiencia, entablar amistad con ellos y contemplarlos compasivamente.

Figura 1. Este modelo representa el riesgo cognitivo de recaída en la depresión. La participación en el curso de terapia cognitiva basado en el mindfulness tiene lugar durante los periodos de remisión, con la intención de que las habilidades desarrolladas surtan su efecto en el momento de una recaída potencial. Fuente: reproducido con el permiso de Williams, Fennell, Barnhofer, Crane y Silverton (2015).

Figura 1. Este modelo representa el riesgo cognitivo de recaída en la depresión. La participación en el curso de terapia cognitiva basado en el mindfulness tiene lugar durante los periodos de remisión, con la intención de que las habilidades desarrolladas surtan su efecto en el momento de una recaída potencial. Fuente: reproducido con el permiso de Williams, Fennell, Barnhofer, Crane y Silverton (2015).

A continuación ofrecemos una visión general de la importancia de estas cuatro áreas de aprendizaje. Los temas clave de aprendizaje durante el curso de 8 semanas de MBCT se destacan en cursiva.

Abandonar los patrones de pensamiento rumiativo

La atención consciente solo es capaz de procesar una cantidad limitada de información en un determinado periodo. En consecuencia, al prestar atención deliberadamente a ciertos aspectos de la experiencia excluimos de manera natural de nuestra atención inmediata otros aspectos y así les sustraemos los recursos que los alimentan (Teasdale, Segal y Williams, 1995).

Básicamente, por tanto, permanecer con la realidad del momento presente centrándose de manera deliberada en las sensaciones corporales permite desviar los recursos atencionales más allá del pensamiento rumiativo. En lugar de alimentar el impulso de resolver los problemas utilizando la mente conceptual, se presta atención a la experiencia sensorial directa, al tiempo que los pensamientos son reconocidos como sucesos en el campo de la consciencia, lo cual previene el establecimiento de ciclos negativos. La práctica reiterada de las habilidades relacionadas con el mindfulness permite que los participantes se adiestren en mecanismos de procesamiento interno para crear intencionalmente nuevos hábitos que, en lugar de verse impulsados por los patrones automáticos habituales, se deriven de la consciencia de la experiencia de cada momento. Este nuevo repertorio de respuestas pasa a formar parte de la memoria de la persona y, por tanto, es más probable que sea accesible cuando resulte particularmente necesario durante los estados de depresión moderada (es decir, antes de que los patrones se consoliden en un episodio de depresión mayor).

Reconocer y ser más conscientes
de los modos potenciales de procesamiento relacionados con las recaídas

En la MBCT, el desarrollo de la consciencia atenta se centra inicialmente en esclarecer y revelar a los participantes, a través de la experiencia directa, los efectos derivados de los patrones habituales no conscientes. En particular, los participantes son testigos de los patrones generales y hábitos mentales y de la tendencia específica a funcionar en el modo de piloto automático y a quedar atrapados en los ciclos de pensamiento rumiativo. Una vez que perciben con claridad dichos patrones, se dan cuenta de cómo colaboran sin saberlo para desencadenar y mantener tanto su sufrimiento general como su tendencia a la depresión.

Acceder a nuevas formas de relacionarse tanto con las experiencias vinculadas
a la depresión como con otro tipo de experiencias

El cambio a un modo de ser más consciente, el cual implica aceptar y prestar atención a la realidad del momento presente, hace que los participantes accedan a nuevas formas de pro‐ cesar o de permanecer con la experiencia relacionada con la depresión, así como con otras experiencias (Teasdale, 1999). Tal como se describe en la primera área de aprendizaje de este capítulo, uno de los efectos derivados de prestar atención a los detalles de las sensaciones físicas es que con ello se retira el combustible necesario para alimentar los pensamientos negativos. Otro de los efectos de interrumpir el enfoque habitual en los patrones de pensamiento negativo es el cambio a un nuevo modo mental que tiene el potencial de que nos relacionemos con la experiencia de una manera radicalmente distinta, permitiendo así que emerjan nuevos aprendizajes y perspectivas que podemos describir como un cambio del modo hacer al modo ser de la mente (Segal, Williams y Teasdale, 2013; véanse los capítulos 4 y 5 del libro Terapia cognitiva basada en el mindfulness (MBCT)).

Este cambio de modo mental permite a los participantes relacionarse desde una perspectiva distinta con la experiencia presente. Se trata de una nueva forma de ver la experiencia que implica reconocer que esta no es necesariamente lo que crea la identidad.

De esta manera, la dificultad que acompaña a cualquier faceta de la experiencia –dolor físico, emociones problemáticas o pensamientos negativos– puede ser percibida como un aspecto de la experiencia de ese momento. Esto puede propiciar un cambio en la percepción, que haga que la dificultad deje de ser vista como algo que lo abarca todo –y que anula la consciencia de cualquier otra cosa, convirtiéndose en la forma en que nos identificamos a nosotros mismos– para considerarla una parte más del tapiz y el flujo de nuestra propia vida. Ello torna posible que afrontemos las dificultades en un sentido menos personal y las contemplemos con más ligereza. Así pues, los participantes en la MBCT aprenden a relacionarse con los diferentes aspectos de la experiencia y, en particular, con los patrones de pensamiento rumiativo desde una perspectiva descentralizada. Aprenden que es posible relacionarse más con la experiencia que a partir de ella. En lugar de perderse o de quedar atrapados en el contenido de los pensamientos, pueden contemplarlos desde una perspectiva más amplia.

Otro aspecto clave derivado de operar desde este nuevo modo mental –el modo ser– es que permite a los participantes aplicar a cada momento su consciencia directa para influir en las decisiones y acciones que emprenden en la vida. De esta manera, pueden utilizar la consciencia atenta como un lugar desde el cual tomar decisiones sobre cómo llevar a cabo las acciones apropiadas y cómo cuidar sabiamente de sí mismos. Existe un vínculo de aprendizaje explícito entre aceptar y permanecer con el momento presente y luego responder sabiamente a él.

Orientarse hacia todos los aspectos
de la experiencia, entablar amistad con ellos y contemplarlos compasivamente

La cuarta área de aprendizaje, que constituye otro de los componentes clave de la MBCT, es el entrenamiento en «orientarse» hacia la gama completa de nuestras experiencias: placenteras, desagradables y neutrales, lo cual puede revertir u ofrecer una alternativa a la evitación experiencial de las emociones problemáticas, que se sabe que es uno de los factores esenciales que contribuyen a la recaída.

Esta capacidad de orientación se cultiva a través del interés y la curiosidad de los participantes en el desarrollo de su experiencia. Los participantes aprenden a infundir las cualidades de calidez, amabilidad y compasión a esta actitud de interés en su propia experiencia.

Como ya hemos descrito, el primer paso enseñado en la MBCT es el de hacer siempre una pausa para ver con claridad: los participantes aprenden así a reconocer los patrones habituales que les llevan a evitar las emociones difíciles y a abordar su experiencia –y particularmente estas áreas difíciles–, con un marco actitudinal caracterizado por la aceptación, la amabilidad y la curiosidad hacia su experiencia interna. Esto les permite aprender a saborear una nueva forma de relacionarse con las dificultades. Así, en vez de mostrarse habitualmente autocríticos y juzgar la experiencia, la MBCT les invita a abordarla con una postura abierta, interesada, cálida, tolerante y compasiva. Esto inicia un cambio desde las formas evitativas de procesar la experiencia hacia una orientación que les lleve a acercarse a ella.

Referencias bibliográficas

  • Segal, Z.V., Williams, J.M.G. y Teasdale, J.D. (2013). Mindfulness-based cog- nitive therapy for depression: A new approach to preventing relapse (2a ed.). Nueva York: Guilford Press, 2013. [Versión en castellano: Terapia cognitiva basada en el mindfulness para la depresión. Barcelona: Editorial Kairós S.A., 2015].

  • Teasdale, J.D. (1999). «Metacognition, mindfulness and the modification of mood disorders», Clinical Psychology & Psychotherapy, 6(2), 1999, págs. 146‐155. doi:http://dx.doi.org/10.1002/(SICI)1099‐0879(199905)6:2<146::AIDCPP1 95>3.0.CO;2‐E

  • Teasdale, J.D., Segal, Z.V. y Williams, J.M.G. «How does cognitive therapy prevent depressive relapse and why should attentional control (mindfulness) training help?», Behavioral Research and Therapy, 33(1), 1995, págs. 25‐39.

  • Williams, J.M.G., Fennell, M.J.V., Barnhofer, T., Crane, R.S. y Silverton, S. Mindfulness and the transformation of despair: Working with people at risk of suicide. Nueva York: Guilford Press, 2015.